La publicación del Real Decreto-ley 7/2026 ha traído consigo modificaciones sustanciales que afectan directamente a la tributación del ejercicio 2025. Para quienes nos dedicamos al asesoramiento fiscal, dominar estos cambios no es opcional: es imprescindible para ofrecer un servicio de calidad a nuestros clientes y evitar sorpresas desagradables durante la próxima campaña de la Renta.
Este artículo recoge los aspectos más relevantes de la norma, con especial atención a aquellos puntos que generarán más consultas en los despachos profesionales durante los próximos meses.
Modificaciones en los límites de obligación de declarar
Uno de los cambios más comentados afecta a los umbrales que determinan quién está obligado a presentar declaración del IRPF. El legislador ha optado por actualizar estas cifras, algo que no sucedía desde hace varios ejercicios y que responde, en parte, a la inflación acumulada.
El nuevo límite para contribuyentes con un solo pagador se sitúa en una cantidad superior a la vigente hasta ahora. Este ajuste beneficia especialmente a pensionistas y trabajadores con situaciones laborales estables, quienes podrían quedar exentos de declarar si sus ingresos no superan el nuevo umbral.
Contribuyentes con varios pagadores
La situación se complica cuando existen múltiples fuentes de renta del trabajo. En estos casos, el límite aplicable depende del importe percibido del segundo y restantes pagadores. El RDL 7/2026 también ha modificado este segundo umbral, permitiendo que un mayor número de contribuyentes con trabajos esporádicos o complementarios queden fuera de la obligación de declarar.
Como asesores, debemos revisar caso por caso las situaciones de nuestros clientes, especialmente aquellos con prestaciones por desempleo combinadas con rentas del trabajo, ya que el SEPE actúa como segundo pagador y esto puede alterar completamente su obligación tributaria.
Novedades en deducciones estatales y autonómicas
El decreto introduce ajustes en varias deducciones que merecen atención detallada. No se trata de cambios revolucionarios, pero sí de matices que pueden suponer diferencias significativas en la cuota final de nuestros clientes.
Deducción por maternidad
Se amplían los supuestos en los que las madres trabajadoras pueden acceder a esta deducción, incluyendo situaciones de desempleo con prestación contributiva. Este cambio responde a una demanda histórica del sector y simplifica notablemente la gestión de estos casos.
Deducciones por eficiencia energética
Las obras de mejora en viviendas mantienen su tratamiento fiscal favorable, aunque con algunos ajustes en los porcentajes aplicables y en las bases máximas de deducción. Para clientes que estén planificando reformas, conviene analizar si les resulta más favorable ejecutarlas en 2025 o esperar a ejercicios posteriores.
Cambios en el régimen de estimación objetiva
Los contribuyentes acogidos al sistema de módulos encontrarán modificaciones relevantes tanto en los límites de permanencia como en los propios índices de rendimiento. El objetivo declarado del Gobierno es adecuar estas magnitudes a la realidad económica actual, aunque como siempre ocurre con los módulos, habrá ganadores y perdedores.
Los sectores más afectados por estas modificaciones son la hostelería, el comercio minorista y determinadas actividades de transporte. Recomendamos revisar con cada cliente en estimación objetiva si le conviene continuar en este régimen o valorar el paso a estimación directa simplificada, especialmente si sus márgenes reales difieren sustancialmente de los que presume la Administración.
Calendario de la campaña de Renta 2025
Aunque las fechas definitivas se confirmarán mediante orden ministerial, el marco temporal previsto mantiene la estructura habitual:
- Inicio de presentación telemática: primera semana de abril de 2026
- Apertura del servicio de confección telefónica: mediados de abril
- Atención presencial en oficinas: a partir de mayo, con cita previa obligatoria
- Fecha límite general: finales de junio de 2026
Es fundamental que los despachos profesionales planifiquen su carga de trabajo considerando estos plazos y anticipen la recopilación de documentación de sus clientes para evitar aglomeraciones de última hora.
Implicaciones prácticas para el asesoramiento diario
Más allá del análisis técnico de la norma, lo que realmente importa es cómo trasladar estos cambios al trabajo cotidiano con los clientes. La comunicación proactiva resulta esencial: no esperemos a que nos pregunten, sino adelantémonos explicando cómo les afectan las novedades.
Para autónomos y pymes, el impacto se concentra principalmente en las retenciones a practicar y en la planificación fiscal del cierre del ejercicio. Todavía estamos a tiempo de adoptar decisiones que optimicen la factura tributaria de 2025, desde la imputación temporal de ingresos y gastos hasta la realización de aportaciones a planes de pensiones.
En definitiva, el Real Decreto-ley 7/2026 no supone una revolución en el panorama fiscal español, pero sí introduce ajustes que requieren atención profesional. Quienes dominen estas novedades estarán en mejor posición para ofrecer valor añadido a sus clientes y diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. La formación continua y la actualización permanente siguen siendo las mejores herramientas del asesor fiscal.